La vida del hombre-caracola. XII

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Cada vez son más los que sueñan por un mundo más digno y más humano, eso me alegra el alma, hace que se rieguen las flores de las macetas de mi morada, me hace crecer y sentirme grande, como Hombre-caracola. Mis amigos son de diferentes colores de piel, orientaciones sexuales, religiones, países, razas, partidos políticos…Pero todos pertenecen a una misma nación, el Amor, eso es lo que más les une. Si éste reinara en la Tierra no existirían las desigualdades, ni el racismo, ni el machismo, ni la xenofobia, ni el terror…Mis amigos y yo, al igual que muchísimas personas, pedimos que la paz, el respeto y el amor no sean una utopía, exigimos con urgencia un mundo mejor, más justo, por la cuenta que nos trae. Hoy han venido a verme gran parte de representantes políticos del ayuntamiento de mi pueblo, Almoster, no ha faltado ni el alcalde, la persona que está junto a mí en la imagen. Han sido muy amables todos, me he sentido muy querido, me han aceptado como nuevo ser. No hemos hablado de política, ni de economía mundial, tampoco de Messi ni de Ronaldo, no se ha comentado absolutamente nada de ningún programa de la televisión…Nos hemos dedicado a escuchar, a través de mi concha, el canto de los delfines, el de las ballenas y el de las sirenas, entre el rumor de las olas del mar, con eso y nuestra amistad, no hizo falta nada

La vida del hombre-caracola. XI

hc molina

Siento un amor radiante por donde quiera que voy, por eso soy feliz y libre, en las montañas, en los valles, en los pueblos, en la ciudades… Perdoné a los que un día me traicionaron porque alguna vez también lo hice yo, en mi infancia, en mi adolescencia o en mi juventud, nadie es perfecto. Pedí perdón a los que alguna vez les hice daño, si se me escapó alguno, desde aquí les ruego comprensión, no siempre el mundo es el culpable, muchas veces lo he sido también yo. Antes de ser Hombre-caracola fui humano, cometí más de un error, siento haber hecho daño, lo digo de corazón. Centenares de pequeños saltamontes chocan con mi pantalón, soy dichoso con una simple brizna de hierba, con el aire puro o con los rayos del sol. El éxito reina en mi interior, siento dentro de mí la verdadera revolución.