La vida del hombre-caracola. XXIII

hc mussara blog

He vuelto a las montañas en busca de mi preciado silencio, el mejor de los idiomas, deseaba la calma, últimamente he percibido del mundo mucho odio y demasiado dolor, necesitaba estar solo, lejos de la humanidad. Mientras todo va enmudeciendo, me abandonan los malos y los buenos pensamientos, los llantos de la Tierra, todas las tormentas, todos los lamentos…Como ya os lo he dicho alguna vez, en mi silencio, puedo liberarme por momentos de mi cuerpo, allí tengo las mismas cadenas que tiene la niebla o el viento, puedo resolver cualquier enigma, entender a todas y a cada una de las estrellas del firmamento….Cuando no logro oír ni el sonido que emite una estrella de mar, tan solo el que emite mi cuerpo, puedo apreciar con mejor claridad que nadie, lo que habita dentro de mi pellejo. Para saber quién soy no necesito la opinión de los teólogos, ni la de los científicos, ni la del espejo, de él nunca fui su reflejo. Siento una suave brisa, empieza a refrescar, ya es hora de introducirme en mi carcasa, también estoy bien en el interior de mi concha y mi esqueleto, aún no ha llegado la hora de deshacerme de ellos por completo. He escuchado el graznido de un pelícano en la lejanía y la sinfonía que crean los cantos rodados cuando chocan entre sí, por la fuerza de las olas, ahora solo escucho el sonido del mar. Seguiré mi camino, bajaré de las montañas y volveré de nuevo a la civilización. El ser humano necesita estar unido, más que nunca, debemos juntar todas las manos y formar una sola piel, la humanidad pide a gritos una revolución, quedó encogida por el odio y el miedo, necesita crecer.

 

La vida del hombre-caracola. XXII

Jaulablog copia.jpg

El peor enemigo del hombre moderno vive en su interior. La jaula donde habitan, la mayoría de los ciudadanos de la Tierra, se fabrica con sus propios miedos, los que sufrieron y no pudieron superarlos en la infancia, en la adolescencia, en la juventud…Aunque parezca muy difícil, para que el hombre pueda librarse de su propia mazmorra, basta que abra de una santa vez los ojos y de rienda suelta al amor, el único liberador que suele utilizarse para estos casos. Ese producto ayuda a aceptarte, a quererte y a querer hasta el último color de piel, y sobre todo te libera del odio, el peor enemigo de la humanidad. Es matemático, si alguna persona siente odio, deja automáticamente de amar y de amarse, lo pasa mal y hace pasarlo mal a los demás, se fortalecen los barrotes de su prisión, yo también lo viví en mis huesos en más de una ocasión, también he sido humano. El hombre debería luchar más consigo mismo para librarse de su mal y debería respetar la vida de los demás. Cuando en mi cabeza habitaba una boca, una nariz y un par de orejas, en vez de una concha de caracola, también fui prisionero, sé de lo que hablo, aún guardo mi jaula en el recibidor. Y estoy seguro, si el ser humano es la evolución del mono algún día tendrá que demostrarlo, confío plenamente en su bondad, basta que se libre de sus miedos y estalle en su corazón la verdadera revolución. Espero que algún día se abran todas las jaulas y todos seamos libres, como nacimos y como nos iremos, la libertad es nuestra condición de ser.

La vida del hombre-caracola. XXI

misil-

En el año 2013 construí el último misil que el hombre verá estallar en la Tierra, de sus entrañas surgen flores, la luz, la esperanza por un mundo mejor…, en él no hay pólvora ni metralla, ni odio ni venganza, básicamente contiene amor. Aún así, es la munición más potente, jamás se ha visto nada igual, está programado para que su onda expansiva alcance al corazón de todas y a cada una de las personas del planeta, empezando por los que apuestan por el terror. Éstos son los que más lo necesitan, viven en una autentica locura, yo no podría soportarlo, andan perdidos entre sombras y ni tan si quiera saben lo que hacen, ayer lo demostraron en Barcelona y en Cambrils. A pesar que no puedo escuchar ni ver nada del exterior, noto un gran vacío en mi interior, son poblaciones a las que les tengo mucho afecto. He de advertiros que, cuando estalle mi invento, lo más probable es que nos haga a todos libres, os recomiendo que no tratéis de esconderos en el momento de la explosión, salid a la calle, con valentía y sin ningún pudor. Que no quede títere sin cabeza, que no falten las familias de las victimas del hambre, las de las guerras, las de los atentados…, es importante que también esté el vecino del quinto, la artista del ático, el profesor de equitación…Pero sobre todo, que no falte al gran espectáculo, el terrorista, el maltratador, el racista, el xenófobo, el dictador…Os recomiendo que estéis preparados para la detonación, en cualquier momento, y a pesar de todo, puede reinar en el alma del hombre moderno el preciado amor.

La vida del hombre-caracola. XX

fgfdhd.jpg

El sol y la luna nacen y mueren, las veces que haga falta, para complacer a los ojos de todos los espectadores del planeta con su gran actuación, son actores profesionales, francamente los mejores. Señoras y señores, niños y niñas, ¡pasen y vean!, salgan todos a disfrutar del gran espectáculo, totalmente gratuito, que merece todos los halagos, todos los aplausos…Y en el circo de la vida, cada día ves un nuevo amanecer, jamás se puede admirar la misma puesta de sol, cada momento tiene un matiz diferente, único e irrepetible, es alucinante, solo por eso la vida cobra sentido. Hice bien en arrancar la antena del televisor, no hay mejor espectáculo ni mejores artistas que la luna y el sol, y aunque yo no los pueda ver, los siento con agrado en mi interior. Almoster duerme la siesta, mientras, Frida y Chancho escuchan una dulce canción de cuna que surge de mi guitarra, puedo sentir el ritmo, noto como vibran las notas en mi interior. Mis gatos también pueden oír el sonido de las chicharras de los campos cercanos, su ritmo acelerado, entre la sinfonía de las telenovelas de los vecinos, que como todos, tienen las ventanas abiertas de par en par por la tremenda calor. Yo solo escucho el rumor de las olas y graznidos lejanos de gaviotas, no puedo ni quiero librarme del mar, mi condición de ser cada vez la llevo mejor, todo es cuestión de aceptarse y quererse, no hay nada que no cure el amor.

La vida del hombre-caracola. XIX

Barna. blog.jpg

Siempre que salgo de casa busco el lugar más elevado, también trato de rodearme de naturaleza, aunque muchas veces me he de conformar con un parque, con un jardín, con unos setos o con una triste brizna de hierba. Amo a la Tierra y a su naturaleza, no lo puedo evitar, la escucho y me preocupa su llanto, está dolida pero estoy seguro que se le pasará. El amor reinará en el corazón del hombre y éste despertará, ya es tiempo para soñar y desear el cambio. Hoy he subido con Emi a Montjuïc, sé que el Tibidabo queda más alto pero hoy ha hecho demasiada calor en la bella ciudad condal, me he sentido por momentos sofocado, suerte que no faltaron las fuentes. He podido refrescarme e hidratarme en una de ellas, mientras una pareja de jóvenes y un grupo de japoneses me ametrallaban con sus cámaras y sus móviles. No lo pudieron evitar y yo me he de acostumbrar a ser especial, aunque, por muy diferente que sea, soy uno más, tenga una concha como cráneo, sienta, a través de la piel, lo que sienten los demás o habite en otra realidad. En Almoster se vive muy diferente a cualquier ciudad, no hay ni un solo semáforo y está rodeado de campo, en otoño cojo setas, en marzo los espárragos… En el pueblo donde ahora resido nací como nuevo ser, allí existen las montañas pero no las prisas, todos nos saludamos, es costumbre y nadie lo ve extraño. Y lo mejor de todo, en la noche reina el silencio absoluto, donde habitan todos mis enigmas, allí siento la paz entre el latir de mi corazón, cuando dejo de escuchar el rumor de las olas del mar, cuando no se logra oír ni el sonido que emite un chanquete ni el de una cría de mejillón.

La vida del hombre-caracola. XVIII

Paqui. blog.jpg

Mi familia riega las flores de mi morada, ellos siempre han velado por mi bienestar y por mi salud, bastantes problemas les causé en mi juventud, por entonces, tuvieron la oportunidad de demostrar lo mucho que me querían. Me ayudaron a soportar mis tormentas, las sufrieron junto a mí y eso me sirvió de mucho, no sería nadie sin ellos. La vida pasa, todo ser vivo lo aprecia en su piel, las personas, los gatos, la mosca de la tele, todas las palomas de Almoster…Cada uno lleva, con más o menos dignidad, el paso de la vida, a unos les aterrorizan sus arrugas y para otros, los surcos en la piel son medallas y las muestran con orgullo, como debería ser, creo yo. Sé por descontado que a mi cuerpo le llegará un día su final, y si os cuento la verdad, tengo curiosidad por lo que pueda pasar ese día, aunque lo puedo imaginar, para eso cultivo la imaginación y la creatividad, así es como resuelvo todos mis enigmas. El amor es el peor enemigo del miedo y desde que no soy del todo humano, vivo tranquilo, sin inquietudes, dejé de morderme las uñas…, ahora bailo un tango o un bolero cuando pienso en el final de mis días, no lo puedo evitar, es mejor así. Mientras tanto, las agujas de mi reloj siguen sin marcar la hora, hace poco les han visto bailando y besándose en la fiesta del orgullo gay, me alegro mucho por ellas, el amor no entiende de fronteras.