La vida de Hombre-Caracola. LXVI

“Ha sido todo un lujo habitar dentro de la escultura que veis en la imagen del capítulo de hoy, es una pieza de Rufino Mesa, amigo y Maestro del arte y de la vida. La obra forma parte de un proyecto que creó, exclusivamente para Hombre-Caracola”

D.L.

 

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  He salido a pasear por la naturaleza, mi cuerpo y lo que habita en su interior lo necesitaban. Pensando en mis cosas me desorienté, no es nada extraño, bien lo sabéis… Fui tropezando entre la maleza contra grandes rocas, que al tacto parecían esculturas que apuntaban al cielo de miles de años de antigüedad. Pasaron las horas y bajó desorbitadamente la temperatura. Me aseguré que no hubieran cerca de mí árboles ni vegetación y por extrema necesidad encendí una hoguera. A pesar de estar perdido, era feliz por el simple hecho de vivir, comencé a danzar alrededor del fuego para agradecérselo a la vida. Fue entonces cuando conocí a un personaje peculiar, era un hombre de avanzada edad, vital, risueño, amable, bajito y de complexión fuerte. Se acercó, me estrechó las manos con energía e hizo un gesto de agradecimiento por mi visita. Vive solo y aislado del mundo en este lugar, aunque no se considera dueño de ninguna tierra. Es muy parlanchín, me habló de su vida y de un deseo. Deduje que era un artista chamán, aquellas esculturas eran suyas y me contó que podía comunicarse con los espíritus, aunque pensé por momentos que podría tener una enfermedad como la mía. Dijo que tenía que dejar en las manos de alguien sus conocimientos sobre un legado, que heredó de sus antepasados, y ese alguien por lo visto era yo. Me lo pidió y accedí, no sé si por adquirir conocimientos, por pena o porque no sé decir que no…, fue tan amable… Me dijo que yo tenía que morir para renacer como chamán. Comenzó a colocar piedras a mi alrededor hasta cubrirme por completo y ahora, me siento como un embrión dentro del huevo. El sonido de los pájaros y las rocas, el olor a tierra húmeda y la paz del atardecer mientras el Maestro trabajaba y tarareaba palabras inteligibles, al ritmo de una extraña jota aragonesa, formaron un ritual donde pude sentir la magia, eso me pareció. El maestro me ha dicho que cuando esté preparado rompa el cascarón. Me rogó mientras marchaba, que le explicara a la humanidad, que ella tiene la necesidad de volver a la naturaleza pero con respeto. Han pasado horas desde que el Maestro chamán desapareció, espero renacer pronto, seguro que Emi me echa de menos.
HC.