HC.44

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Pintado a ciegas.

HC. Tizas de pastel y Pierre Noire sobre papel. 25×25.

“Los llantos, el hambre, las guerras, la esclavitud y la insolidaridad…, también existen en estos tiempos de bondad. Deseo a los espíritus de los cuatro vientos que no solo en el Corte Inglés sea Navidad”.

HC.

La vida de Hombre-Caracola. LXX.

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Emi ha llegado a casa y le he explicado, con toda delicadeza, lo que me ocurre últimamente por las noches. Ha quedado muy asombrada, y en un principio, el miedo se ha apoderado de ella pero ha tratado de buscar una explicación razonable. Hemos decidido enfrentarnos a la bestia en la que me convierto por las noches. Le he pedido a Emi, antes que desaparezca la luz del día, que me ate de pies y manos a la cama, lo ha hecho como ha podido. Luego le he dicho que bloquee la puerta de la habitación y me vigile desde la pequeña ventana del distribuidor que da al dormitorio. Cuando soy una fiera, mi furia va dirigida a los indeseables pero no puedo fiarme, podría crear una guerra. El poder que siento por las noches es incontrolable e indirectamente podría causar daños colaterales, incluso a la buena gente.
Se ha hecho la noche, me he deshecho de la ataduras con mis fauces y de nuevo me han surgido las alas… Siento odio, ira y rencor contra los responsables de las vidas de los niños que mueren en la guerras y en el mar. He creado un ritual y he pedido a los espíritus de los cuatro vientos, que esos asesinos vivan lo que tengan que vivir pero cuando mueran, que sea cara a la oscuridad. Lo he gritado con fuerza, en el silencio y la paz de la noche. Hasta que la primera luz del día, a través de las rejillas de las persianas ha comenzado, con delicadeza, a iluminar la habitación.
Emi ha apartado los muebles que bloquean la puerta, y al momento, ésta se abre. Me desata, ríe, me abraza y me cuenta que he permanecido toda la noche atado, roncando y durmiendo como un bebé. Es decir, lo que siento por las noches, para una persona razonable son pesadillas. Aunque el Maestro me advirtió que tuviera cuidado con la magia, que podría alterar mi vida, incluso acabar con ella. Y ha cambiado mis sueños y éstos, también forma parte de mi realidad. Mi bestia es mi lado oscuro, mi ira, mi odio, mi venganza y mi rencor… Tendré que convivir con ella, aunque ahora tengo más claro, que mi peor enemigo soy yo.

La vida de Hombre-Caracola. LXIX

BESTIA 2-

Demasiado tiempo en la oscuridad, aislado y escuchando un silencio eterno, me llevó a alcanzar la máxima luz, la enorme felicidad, me sentí tan vivo… Mi alma cantaba, danzaba, lloraba de euforia…, lo necesitaba. Aunque para lograr esa luz tuve que sentir de nuevo la plena oscuridad, las lágrimas más negras…, era necesario. No tratéis de imitarme si tenéis miedo a la locura, yo estoy preparado para esas experiencias, tengo papeles que lo demuestran. Ahora busco esa luz cuando me pierdo por el firmamento, si lo hiciera en la Tierra posiblemente acabaría en un hospital o en la consulta del Doctor Beltrán, prefiero alejarme de la humanidad.
Hace cuatro días que regresé. Al llegar a casa probé la magia que el Maestro me ayudó a conseguir. Utilicé sus métodos para elaborar un ritual, seguí paso a paso sus instrucciones…, busqué las hierbas, los bálsamos…, y otros elementos que me sugirió, que jamás podré desvelar. Hice un pequeño fuego en una maceta, con laurel y tomillo seco. Estuve demasiado tiempo danzando alrededor del humo, tanto, que perdí el sentido, caí redondo al suelo.
A la noche siguiente tuve la inmensa necesidad de dibujar, creé muchísimos dibujos… En las obras aparece una especie de monstruo, muchas veces alado y enfurecido, con cabeza de caballo, fauces de lobo…, un ser muy extraño… El caso es que de tanto dibujar ese personaje, supongo que la magia tuvo algo que ver…, en él me convertí, al menos por las noches. Ahora no duermo. Aunque de día soy el que era, mi cabeza es una caracola y sigo escuchando el sonido del mar… Pero por mucho que no quiera, cuando reina la luna, soy una fiera. No creáis que ha sido un castigo divino por traspasar el límite del universo, quizás las proporciones de los elementos del ritual eran incorrectas… Aunque me acepto, y me importa un café con leche y un croissant, hay tantas maneras de vivir como personas y la mía es una más.
Emi está en París con las amigas, no sabe nada, sé que me aceptará, está enamorada de mi alma, espero no asustarla…
Con la magia de la noche y mis dibujos, lucho con más fuerza que nunca, lo saben los cometas, utilizaré mi furia contra los miserables que gobiernan el planeta.