La vida de Hombre-Caracola. LXIX

BESTIA 2-

Demasiado tiempo en la oscuridad, aislado y escuchando un silencio eterno, me llevó a alcanzar la máxima luz, la enorme felicidad, me sentí tan vivo… Mi alma cantaba, danzaba, lloraba de euforia…, lo necesitaba. Aunque para lograr esa luz tuve que sentir de nuevo la plena oscuridad, las lágrimas más negras…, era necesario. No tratéis de imitarme si tenéis miedo a la locura, yo estoy preparado para esas experiencias, tengo papeles que lo demuestran. Ahora busco esa luz cuando me pierdo por el firmamento, si lo hiciera en la Tierra posiblemente acabaría en un hospital o en la consulta del Doctor Beltrán, prefiero alejarme de la humanidad.
Hace cuatro días que regresé. Al llegar a casa probé la magia que el Maestro me ayudó a conseguir. Utilicé sus métodos para elaborar un ritual, seguí paso a paso sus instrucciones…, busqué las hierbas, los bálsamos…, y otros elementos que me sugirió, que jamás podré desvelar. Hice un pequeño fuego en una maceta, con laurel y tomillo seco. Estuve demasiado tiempo danzando alrededor del humo, tanto, que perdí el sentido, caí redondo al suelo.
A la noche siguiente tuve la inmensa necesidad de dibujar, creé muchísimos dibujos… En las obras aparece una especie de monstruo, muchas veces alado y enfurecido, con cabeza de caballo, fauces de lobo…, un ser muy extraño… El caso es que de tanto dibujar ese personaje, supongo que la magia tuvo algo que ver…, en él me convertí, al menos por las noches. Ahora no duermo. Aunque de día soy el que era, mi cabeza es una caracola y sigo escuchando el sonido del mar… Pero por mucho que no quiera, cuando reina la luna, soy una fiera. No creáis que ha sido un castigo divino por traspasar el límite del universo, quizás las proporciones de los elementos del ritual eran incorrectas… Aunque me acepto, y me importa un café con leche y un croissant, hay tantas maneras de vivir como personas y la mía es una más.
Emi está en París con las amigas, no sabe nada, sé que me aceptará, está enamorada de mi alma, espero no asustarla…
Con la magia de la noche y mis dibujos, lucho con más fuerza que nunca, lo saben los cometas, utilizaré mi furia contra los miserables que gobiernan el planeta.