La vida de Hombre-Caracola. LXXXIV.

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Amo ante todo a la vida, a mi madre Tierra y mi padre Sol, y a todos los seres vivos. Y evidentemente, amo a todos los humanos sin excepción, empezando por Mujer-Caracola, como no. Unos andan perdidos en el camino equivocado y otros tienen claro quienes son.

Sé que no es fácil saltar al vacío, sin saber si hay o no protección. Aunque al principio sentí miedo, me lancé de pleno sin saber si había alguna red o algún colchón. Pero mereció la pena el salto, ahora reboso de júbilo, de luz y satisfacción. Pero sé que no es fácil, queridas amigas y amigos, antes tuve que vivir en las tinieblas, sin ni un solo rayito de sol… Tuve que aceptar la locura, las ventanas blindadas, los gritos de mis compañeros de hospital…

Bien sé que la vida nos pone a prueba y que los más fuertes son los que sufren las injusticias; las guerras, la pobreza, el hambre, los maltratos, los abusos…, o los que sufren una enfermedad, como yo. Y también somos los más afortunados. Cuanto más grande es mi oscuridad, y lo digo por experiencia, cuando logro librarme de ella, más grande puedo sentir la luz.

Recomiendo a los que más tienen que repartan sus riquezas, la avaricia crea oscuridad, y de poco sirven los bienes si no los compartimos con los demás. Sé que es más fácil pedir que dar pero quien da es el que gana más. Hay gente que sufre la miseria mientras otros nadan en la abundancia, eso entre todos lo tenemos que solucionar. La generosidad es una verdadera fortuna, que aunque no se pueda introducir en una probeta, se lleva en el corazón y ayuda a sentirse mejor. Sé que entre todos podemos hacer un mundo mejor. Pienso que no bajará ningún mesías más, los dos que quedaban en el hospital ya los han convertido en personas normales, era de esperar. Así que de todos depende la justicia en la Tierra, como ya he dicho en alguna ocasión, la humanidad es responsable de la humanidad.

Olvidaros de ningún Dios, no vais a encontrar absolutamente nada, ni fuera de nuestro planeta; ni en Marte, ni en GJ357-b, ni en Júpiter, ni en la Andrómeda, ni en Plutón… Sí querida humanidad, la Tierra es nuestra casa, olvidaros del Paraíso celestial, en los mares y las montañas de nuestra madre se vive mucho mejor, donde va a parar…. Centraros sobre todo en disfrutar de la Tierra y el Sol, y sobre todo respetad a la naturaleza porque también lo sois, tanto como yo. Ningún animal come donde deja la mierda, no vemos que estamos demostrando que somos una raza inferior. A ver cuando nos ponemos a la altura del gato, del gusano o del ruiseñor…

Si os hacéis demasiadas preguntas acabaréis tan locos como yo, aunque he de deciros que la locura también es amor. Tened curiosidad por la vida, es mucho mejor que hacer los deberes que te manda el profesor. Como os he dicho alguna vez, lo que somos no se haya en los libros, ni en Google y ni mucho menos en el televisor.

Amaros y respetaros, como no. Disfrutad de vuestras vidas que es un regalo, deberíais estar agradecidos.

No os perdáis la belleza del planeta, los amaneceres, atardeceres y la puesta de sol…

La humanidad debe unirse contra la tiranía, se debe expandir con urgencia el amor. No os conforméis con la felicidad que os venden, merecéis lo mejor.

La vida de Hombre-Caracola. LXXXIII

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Hola mi querida humanidad. Llevo más de tres años deambulando por este loco pero maravilloso mundo como hombre-caracola, he visitado diferentes pueblos, ciudades, países… Y por supuesto he conocido a muchos seres humanos de todas las condiciones, eso es lo que más me fascina, todos tan iguales y tan diferentes… Ya no me importa ser el centro de atención por mi aspecto o mi conducta, por mis calcetines o mi bastón… Sí, amigas y amigos, no esconderé mi locura, ahora bien sé que todas las personas que hasta ahora he conocido, como nuevo ser, están tan locas o más, que un servidor, me atrevería a decir que no se salva ni Dios. Por no hablar de los que gobiernan el mundo, ellos más que yo necesitan una buena dosis de Haroperidol.

No me importa que piensen mal de mí, hace tiempo que envié a la provincia de Murcia a coger melones a mi reputación, desde entonces me permito el lujo de ser yo mismo, eso me hace sentir tan libre como el gorrión. Tampoco es de mi interés que me clasifiquen, aunque no me importa. Algunas personas me ven como dibujante, otros creen que formo parte de una performance, como si yo fuera una obra de arte… Otros creen que soy un aprendiz de Chamán, que estoy todo el santo día pidiendo mis deseos a los espíritus o que tengo un poder sobrenatural… Hay personas que creen que el mensaje de mis obras ayudará a salvar el mundo… Algunos piensan que tan solo soy un enfermo mental que depende de su medicación para vivir en el mundo de la razón… Otros me ven ridículo y se avergüenzan de mí, incluso personas a las que siempre he apreciado, aunque siempre apreciaré. Los que hace tiempo que no me ven piensan que soy fontanero o electricista, entre otras cosas a eso me he dedicado durante mucho tiempo, todavía me piden presupuesto. Mi madre piensa que soy el sol, cómo no, como toda mi familia, algo parecido es lo que también pienso de ellos… Mis amigos creen que soy el payaso de sus sonrisas y los abrazos cuando reina en ellos la pena, en la amistad hay que estar para las malas y para las buenas. El dueño de un bar de Bilbao cree que soy un cara dura porque me fui sin pagar, aunque os juro que fue sin darme cuenta. Más de una y de uno me ve como el amigo que les traicionó, todos directa o indirectamente a alguien hemos traicionado, desde aquí pido disculpas. Aunque no somos culpables por vivir y la vida conlleva errores, los míos trato de aceptarlos, y os puedo asegurar que no soy ningún santo. También he de deciros que los que me traicionan siempre me enseñan. Mis gatos me ven como uno más, juego con ellos, imito sus gestos, sus pasos…, y a través de mi concha, emito un sonido muy parecido al ronroneo de mis seres peludos queridos, mutuamente nos adoramos. Para las niñas y los niños, los de mis familiares y amigos…, fui y soy con orgullo, El Robot, básicamente porque imito gestos de un robot humanoide, me sale  bastante bien, al principio se asustan pero luego me piden más juego. Me encanta jugar con los pequeños, siempre me pongo a la altura de ellos. Cuando pasa el tiempo y crecen aun son casi inevitables sus sonrisas cuando me ven, a pesar de ser mayores. Para Mujer-Caracola, puedo ser lo que ella quiera que sea, si lo desea con el corazón, puedo ser las estrellas…

 

HC.51

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Pintado a ciegas.

HC. 2020. Tizas de pastel y Pierre Noire sobre papel. 29×29.

La vida de Hombre-Caracola. LXXXII.

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No me pertenece ningún río, ninguna montaña, ni el cielo ni el mar…, no es mío ningún país, no soy ni el dueño del hogar donde vivo, de ningún lugar. Como bien sabéis, me deshice de mi documento nacional de identidad, del número de la seguridad social, de toda la burocracia…, ya nadie jamás me puede controlar. Dejé en el olvido las fronteras, las patrias y las banderas… Pude librarme de todas las leyes de los hombres, de sus gobiernos, sus mentiras y sus falsas democracias, de la jerarquía, la monarquía y los mandamases… Me abstuve de todos los dictadores, que solo sirven para estorbar y frenar el paso de la humanidad, que ante todo le conviene caminar.

No es de mi propiedad Mujer-Caracola, y ninguna mujer debería pertenecer a nadie, el machismo es una lacra que nos hace avanzar. Por supuesto ninguna persona debe ser de nadie, todos deberíamos ser libres y yo, como sabéis, no soy nada partidario del verbo esclavizar, es muy injusto que solo unos pocos sean los propietarios de todos los demás

No soy el amo de Chancho ni de Frida, ni de un mosquito o un águila imperial…, de ningún ser vivo del reino animal. No entiendo porqué se les tortura por placer, es un gesto de inferioridad, una humanidad que no respeta a las almas de los animales no puede evolucionar.

No son míos los brazos que me cuelgan de los hombros, ni el cabello que me surge de la cabeza, ni la piel que me cubre los huesos, ni las uñas de los pies… Sí, querida humanidad, solo podemos disfrutar de nuestro cuerpo unos años, porque hasta las arrugas son de alquiler.

Sé que me puedo hacer pesado porque os cuento cientos de veces el mismo mensaje pero con diferentes palabras o frases. Pero no lo puedo evitar, de otra manera sería escribir el verbo amar miles de veces. Mientras exista la ambición, el odio y el rencor… seguiré deseando que el amor reine en vuestras vidas, si conseguimos eso todas las guerras y conflictos de la humanidad desaparecen.

Llevo dos horas esperando a Mujer-Caracola en este hermoso paraje, ha ido a hablar con los paletas, queremos hacer unas pequeñas reformas en el hogar. Por suerte para ella no salió princesa, se puede encargar de cualquier gestión, hace cualquier cosa que pueda hacer un hombre incluso mejor. Aunque todo lo hacemos a medias, es lo más justo para los dos. Ella es responsable de su felicidad, en eso somos autosuficientes, aunque la compartimos siempre. Y lo mejor de todo es que no necesita protección, eso me libra de ser perro guardián, bien se sabe defender. Ni San Pedro la puede comprar con flores o joyas… y además no necesita que nadie la mantenga, bien lo podéis creer. Todo lo que os he contado sobre ella le hace ser libre y eso es lo que más admiro de toda mujer.