La vida de Hombre-Caracola. XCVII

Hola querida Humanidad. Han pasado cuatro años desde que deje de ser Diego Latorre Roldán, desde que me convertí en lo que ahora soy. He aprendido mucho sobre mí, de la vida, de los seres humanos, de la naturaleza y de la magia…, mi Maestro Chamán estaría orgulloso de mí por mis progresos, aunque creo que siempre seré un aprendiz.

Después de mi recorrido por este loco pero fascinante mundo he llegado a una conclusión. Entre otras cosas, ya no espero que reine la Paz y el Amor en nuestro planeta, ese ya no es mi sueño. La Tierra ya vive en armonía con el universo, la luna ya nos sonríe y el sol no deja iluminarlo todo… Sí, queridas amigas y amigos, ¡el Amor y la Paz ya reinan!, y aunque no se pueden palpar, son tan verdaderos como la calva y la soberbia de Donald Trump, lo he podido comprobar.

Pude despertar de mi sueño y ahora vivo en la realidad, sí querida humanidad, el Amor es mi única patria y mi única bandera la Paz. Aunque he de deciros, que no dejaré de soñar por el día en que todas y todos cambiéis también vuestro mundo y las leyes de los hombres, claro está, las mismas que os esclavizan, os separan y os impiden sentir la verdadera realidad.

Os aconsejo una vez más que seáis siempre vosotros mismos, que escuchéis vuestra propia voz, no dejéis que nadie os coma la cabeza, ni tan siquiera yo. He de deciros que las palabras están llenas de mentiras y que el silencio nunca me mintió. Aunque os agradezco de corazón el cariño y la atención que habéis tenido conmigo todos estos años, cuando lo pienso se me eriza el bello de la emoción. Pero he de deciros que yo básicamente me divierto con mis colores y con las teclas de mi ordenador, eso sí, os he contado siempre mis sentimientos con la mano en el corazón.

Como os he dicho en alguna ocasión, no necesitáis ningún líder…, vosotros sois vuestros mejores maestros, no permitáis que nadie dirija vuestras vidas, que nadie se apodere de vuestro timón.

Buscaros y hallaréis el más bello tesoro, miraros al espejo ¡leñes!, ¡sois vuestro mejor regalo!, ¿es que no lo veis?, disfrutadlo porque vuestros sentidos no son eternos, aprovechad cada instante para amaros. No perdáis más el tiempo en guerras ni conflictos, quien juega con odio, venganza y rencor… no puede vivir en la realidad, ni despertar del sueño, ni sentir la Paz ni el Amor.

Como sabéis, gracias a Mujer-Caracola he conocido poblaciones, países y continentes, sé de lo que van muchas religiones y conozco muchas maneras de vivir, que son tantas como personas. Y después de mis experiencias, sigo pensando y ahora os puedo asegurar, que el Amor os une, lo que os separa básicamente, entre otros inconvenientes, son vuestros miedos y vuestras creencias. Ahora sé con certeza que todos sentís del mismo modo la ternura, el odio, la felicidad, el dolor, la música o el sol… Y aunque no lo parezca, sé que todos tenéis un bello y generoso corazón, desde el pacifista al dictador, aunque unos llegáis a él y otros no.

Está claro que los poderosos os tienen divididos, entre otras cosas, con la política, unos sois de izquierdas y otros de derechas, ¿no?. A los señores que gobiernan el sistema les invadiría el miedo si el pueblo perdiera el suyo y se uniera, aunque solo lo hiciera con el corazón. La unión del pueblo es el arma más poderosa contra la tiranía, acabaría con las injusticias; la esclavitud, la desigualdad, los fascismos, el hambre, las guerras y la ambición… Aunque para vencer a todo eso no harían falta balas, ni misiles ni más terror…, bastaría con un ejercito de artistas, con más poesía, colores, guitarras, violines y un tambor… Sí amigas y amigos, el arte pudo cambiar mi mundo, y es capaz de cambiar el de cualquiera, él también es Amor.

Sois los únicos responsables de vuestras vidas, os lo he dicho muchas veces, dejad de esperar a que baje algún mesías para que lo solucione todo, siento deciros que el último que queda disponible sigue en el Hospital Psiquiátrico Militar de Barcelona, hoy le han suministrado, mezclado con un café con leche con magdalenas, ochenta gotas de Haroperidol. Siento deciros que mi Doctor Beltrán pronto le convertirá en una persona normal. Yo tuve suerte, logré escapar, y sigo loco, sí, pero no tanto como para morir en la cruz.

Y ahora, sin el permiso de nadie, Mujer-Caracola, Frida, Chancho y un servidor, viviremos alejados para siempre de la civilización, en un bosque de Riudecanyes, que si lo miráis desde el cielo veréis que tiene forma de corazón, será nuestro paraíso, en ningún otro lugar podríamos vivir mejor. Allí estaremos en armonía con las estrellas, los planetas…, nos sentiremos parte del universo, eso es de lo mejor. Gozaremos de los amaneceres y de la puesta de sol, de la sombra del pino y de la encina en verano, del cantar del jilguero, la avutarda y el ruiseñor… Por fin pisaremos sobre la Tierra con los pies descalzos, dejaremos atrás el cemento y el hormigón. Por fin cultivaremos tomates, pepinos y pimientos… para hacer un buen gazpacho, y plantaremos árboles para agradecer a los espíritus del bosque su hospitalidad y su protección. Respetaremos cada rincón, cada árbol y cada flor…, bien sabemos que la naturaleza no le pertenece a nadie, tan solo seremos los invitados durante un tiempo, bien sé que tarde o temprano acabará la función. De lo que viene después poco sabemos y poco me importa, me dedico a vivir el presente, que es lo único que siento, mi pasado huyó y desapareció, y mi futuro tan solo es una ilusión. Sí, amigas y amigos, dejad de torturaros con el tic-tac, pensad que las agujas de mi reloj están de nuevo en La Habana, ya sabéis que se vuelven locas por el Son y el Ron. De verdad os lo digo, tratad de divertiros y no penséis demasiado en el calendario, a todos nos llegará el final pero mientras tanto, tratad de celebrar cada momento de vuestra vida con ilusión, a pesar de la tristeza porque ella también es Amor. Bien sé que estamos aquí básicamente para dar y recibir amor, por favor, ¡abrid la jaula de vuestro corazón!.

Vuelvo a repetiros por última vez, que vuestra libertad depende de vosotros, si lo deseáis podéis volar tan alto como el cóndor, si queréis podéis ser tan libres como el halcón.

A lo largo de mi instancia en la Tierra siempre os he contado lo mismo pero con diferentes palabras, mi mensaje lo he dejado siempre bien claro. Como Hombre-Caracola he pronunciado mil veces las palabras, Paz, Respeto y Amor. Creo que no es necesario repetirlas mil y una vez, no queda más sitio en la pizarra. Y además, he dibujado miles de corazones que he colgado por todas las paredes de la clase, no quiero que me regañe el profesor, por eso, entre otras cosas, he tomado una determinación.

Ya no os voy a dar más la paliza, desapareceré de vuestras vidas, aunque bien saben los espíritus que todas y todos viviréis para siempre en mi corazón. Aunque podéis estar seguros que nunca abandonaré a la Humanidad, seguiré trabajando para ella, seguiré cumpliendo con mis funciones como chamán, esa es mi condición.

Lo he pasado genial todo este tiempo con vosotras y vosotros, me he divertido y he reído muchísimo, aunque también sabéis que necesito llorar, y también lo he hecho. He de deciros que muchas veces he llorado por la Humanidad, más que nada porque soy medio humano y tengo mi sensibilidad.

Ojalá que algún día todos despertéis y podáis sentir la Paz y el Amor que reina en la Tierra y en el universo, no es de mi agrado veros atascados en en camino de la destrucción. La Humanidad necesita amar para seguir caminando, no hay otra opción, el camino es el Amor.

Hasta siempre queridas amigas y amigos.

No lo pongáis en duda, ¡¡¡os quiero con locura!!!.

Hombre-Caracola