La vida del hombre-caracola. III

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Hoy han venido a verme grandes amigos, querían saber cómo me iba con el nuevo cambio. Al principio les ha chocado, luego no han podido evitar la sonrisa y al momento, nos hemos reído juntos, como niños. Siempre que se rían conmigo no me importa pero no serán de mi agrado, los que se rían o se burlen de mí, ser diferente nunca es ser inferior. Pido al mundo un respeto a todos los colores, a todas las pieles… El sonido del mar ha sido el tema de conversación, en él se esconden todos los enigmas, lo que verdaderamente importa.

La vida del hombre-caracola. II

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La primera persona que me ha aceptado como nuevo ser, evidentemente, ha sido Emi. A ella no le importa, en absoluto, mi nuevo aspecto, siempre ha estado enamorada de mi alma, lo demás le trae sin cuidado. Escuchamos juntos el sonido del mar, desciframos todos sus misterios, nos respetamos y nos queremos, como siempre lo hemos hecho. Si todos los humanos hicieran lo mismo en sus casas, surgiría una gran revolución, la paz mundial, el verdadero cambio y el mayor de los éxitos.

La vida del hombre-caracola. I

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Primer día de mutación.

Me estoy convirtiendo en uno de los personajes de la serie, “El sonido de las caracolas”, era de esperar.

 

 

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Segundo día de mutación.

Continúa la transformación, ya he dejado de ver y de hablar, ahora sólo escucho el sonido del mar. Poco a poco me estoy definiendo, pronto seré un hombre-caracola.

 

 

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Tercer día de mutación.

He pasado una mala noche, aunque es lo normal en esos momentos del cambio, donde la concha de la caracola, sustituye  al cráneo casi por completo. Duele un poco ese proceso pero no os preocupéis, ya me encuentro mejor. Soy feliz sólo con el sonido del mar, pero aún no estoy preparado para hacer vida social.

 

 

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Cuarto y último día de mutación.

El proyecto ha sido un éxito rotundo, sigo teniendo el mismo carácter, la misma consciencia y el alma no ha cambiado. Todas las pruebas médicas han resultado satisfactorias. El rumor del mar reina en mi morada y la realidad para mí, ya no es lo que era. ¡¡¡El amor lo invade todo!!!. Perdí la identidad, toda la documentación…, ahora soy un nuevo ser, inclasificable, incontrolable y ¡¡¡libre!!!. Tengo ganas de ver de nuevo el mundo, con la mirada de un hombre-caracola.